miércoles, julio 19, 2006

Sin Machetes Electrónicos y en Silencio

En referencia al artículo: Celulares fuera de las aulas (Página 12, 10-09-2005)
Creo que es imposible negar que el sonido de los celulares de los alumnos durante las clases, en el contexto de cualquiera de los niveles de la enseñanza, resulta una clara interferencia educativa.

Esto no significa alabar la medida de “PROHIBIR EL USO DE LOS CELULARES EN LAS ESCUELAS”. Creo que lo positivo sería regular su utilización a partir del consenso entre alumnos, docentes y padres, estableciendo momentos y prioridades en el uso. Con esto me refiero a que las ventajas de la comunicación permanente, que permite no solo recibir y enviar mensajes triviales sino también comunicar situaciones de emergencia en forma inmediata, no deben ser confundidas con el uso indiscriminado y hasta irrespetuoso de los celulares en situaciones que no lo ameritan

En cuanto a su utilización en relación a los “ayuda memoria” para exámenes, comúnmente denominados “machetes”. Recuerdo que cada vez que se popularizó el uso de un nuevo medio tecnológico masivo, surgió el mismo comentario. Por ejemplo, ocurrió algo similar en la década del ’80 con la utilización de las agendas electrónicas. Y a partir de esto me pregunto: ¿En cuánto difiere controlar que un alumno no se copie de un “machete” en papel, en agenda electrónica o en un teléfono celular? ¿La única forma de evaluar es el examen escrito, o tal vez el más cómodo? ¿No podría utilizarse el celular como un medio más para acceder a información relativa al contenido de la clase que se está dictando?

Estimo que la prohibición del uso de los celulares en todo momento, en las aulas argentinas, es un simil en menor escala, de la aplicación de la “ley seca” en estados E.E.U.U. para controlar el alcoholismo.
Ver: No se podrán usar celulares en las aulas bonaerenses (Clarín, 09-09-2005)
Bloomberg insiste en prohibición de celulares (La Prensa, 15-07-2006)

Como conclusión, estimo que si se requiere el silencio de los alumnos durante el desarrollo de una determinada clase, se les solicita, no se los amordaza. En el caso de los teléfonos celulares, creo que debería ocurrir algo parecido.

lunes, julio 10, 2006

Video Juegos "Estímulos o Distracciones Vacías"

Desde los años setenta, la irrupción de los video juegos ha ido incorporándose vertiginosamente como actividad lúdica preponderante en la vida de los jóvenes. Hoy en día, aquel punto móvil del primer juego de Atari en la pantalla de una TV. monocromática, ha dado paso a violentas aventuras interactivas donde se percibe una visión apocalíptica de un mundo oscuro, teñido de sangre y con personajes cuya única finalidad es quedar en pie al concluir la gran batalla que propone el game. Pero, qué es lo que despierta este desafío ¿Es equiparable a la práctica de un deporte, o tal vez alguna otra actividad de esparcimiento o distracción? ¿Es una forma de exteriorizar agresividad contenida o de generarla? o situándose en el extremo opuesto ¿estimula la coordinación oculo-manual? ¿mejora el rendimiento cognitivo? ¿induce a desarrollar ciertas habilidades motrices?
Posiblemente es un combo de todo lo mencionado y más, mucho más, ya sea en los aspectos positivos como en los negativos. Dependiendo ésto, de elementos totalmente externos a los video juegos e implicitos en los jugadores y su entorno.

Haciendo referencia al área educativa, “el ámbito de los video juegos se presenta como un nuevo espacio de construcción y desarrollo de la sensibilidad infantil. A veces más importante y decisivo que la escuela.
Muchos maestros y profesores trabajan como si el mundo de los video juegos no existiera. No entienden la mecánica de absorción psicológica que éstos presentan ante los niños y adolescentes, ni la magnitud del reto de autoafirmación que les colocan delante de su atención: la necesidad – para sobrevivir en el juego – de no fallar, de no perder una décima de segundo, de apuntar con destreza …
Por ello, tal vez no comprenden el desajuste psicológico que se produce en dos ámbitos tan diferentes de ritmo, de estímulos y de implicación como son una clase y un video juego. Aquella requiere paciencia, seriedad, reacciones inmediatas, imaginar a partir de pocos datos. Una consola de juegos propone, en cambio, actitudes psicológicas contrarias: pulsiones rapidísimas, implicación total en un mundo superprogramado, aceptación de imágenes realistas que se ofrecen. Un aula es un espacio colectivo y compartido de expectación global y el video juego se coloca del lado del mundo de los walkman, de las discotecas, … , es decir, de los mundos totalizadores hechos a medida de la subjetividad de cada uno, personalizados al extremo y capaces de modificarse ante el más leve movimiento del jugador sujeto.”
Diego Levis, Los video juegos, un fenómeno de masas , 1997 (Ed. Paidós Ibérica)

Se puede concluir entonces en que los video juegos no constituyen necesariamente una interferencia en el proceso educativo, sino que desde su naturaleza como elemento independiente, incluso puede servir de estímulo a éste.
Investigaciones recientes rechazan las teorías demonizadoras del uso de los video juegos respecto de la agresividad, los trastornos de conducta y la adicción. Referencia: Video juegos, efectos a largo plazo


Por lo expuesto, estimo que el uso de los video juegos constituye una evolución en el ámbito de las actividades recreativas que puede ser aprovechada en el área educativa, apelando a ciertos elementos disparadores que pueden atraer la atención de los educandos. Referencia: Video juegos y Educación

Incluso existen propuestas en software educativo, que a modo de juego se encargan de transmitir contenidos de diversas áreas en forma más atractiva para los jóvenes, que otras variantes tradicionales.

domingo, julio 09, 2006

Pizarras y Jeringas

Los conflictos relacionados con las nuevas patologías sociales, como es el caso de las adicciones, afectan e interfieren en el proceso educativo, pues representan todo lo contrario al desarrollo personal que tiene como finalidad promover la independencia y la autonomía. Pensar en las enfermedades sociales como bulimia, anorexia, tabaquismo, alcoholismo, violencia y el fenómeno de las drogas, implica considerar el deterioro en el aprendizaje y la convivencia escolar.
Sabemos que las expectativas de la Escuela como institución, apunta a que se ofrezca a los alumnos igualdad de oportunidades, que los prepare para acceder al mundo laboral
, que transmita valores democráticos, pero, ¿es también función de la escuela la prevención de adicciones?,¿o sólo le compete al íntimo núcleo familiar?.
La función primordial de la escuela es la de intervenir en el proceso de socialización de los individuos. A través del mismo, actúa como agente de prevención, ya que las instituciones transmiten valores, normas y costumbres sociales que los individuos van paulatinamente asumiendo como propias.
La adolescencia es la etapa en la que la persona se desprende del vínculo familiar para integrarse al mundo adulto. Es un proceso de cambios que implica una crisis de identidad. La pérdida del cuerpo infantil llena al adolescente de sentimientos de ansiedad, inquietud e incertidumbre.
El adolescente va construyendo una nueva identidad personal, busca ser protagonista, autónomo e independiente, encontrando el camino de la rebeldía. Se siente, asimismo, inseguro y vulnerable frente a las infinitas posibilidades que la vida le ofrece: “ahora es él quien debe decidir”.
La escuela, no sólo debe informar a los alumnos acerca de las drogas y los grados de sometimiento que generan sino que también debe estar atenta a indicios e indicadores tales como: cambio de apariencia, de comportamiento, actitudes agresivas, empobrecimiento del rendimiento intelectual, desinterés, falta de concentración, lagunas mentales, etc.
En consecuencia, es imprescindible la capacitación y perfeccionamiento de los docentes en el tema de adicciones, con el objeto de que sean capaces no sólo de informar a los alumnos con fines preventivos, desde la concientización, sino también de advertir síntomas o indicadores, desde un accionar conjunto entre familia y escuela.
El acercamiento, la escucha, el diálogo y la confiabilidad son elementos esenciales. Es importante no crear pánico, discriminar, reprimir, reprochar y obviamente, en el caso de la Escuela, no debe (ni puede) expulsar al joven.
Referencias: Eva Giberti, Escuela para padres. Los chicos del tercer milenio. Pagina 12. Año 2000.

Ver: www.spadla.gba.gov.ar

miércoles, julio 05, 2006

El Monstruo de la Analfabetización

El artículo: Brasil: sólo el 26% domina la lectura (Clarín, 10-09-2005)
Me hizo reflexionar acerca de la gravedad del analfabetismo brasileño, que se puede hacer extensible a toda Sudamérica y con valores igualmente alarmantes.

Que difícil se hace concebir una sociedad donde más de la mitad de la población está imposibilitada de expresarse mediante la escritura. Donde, solo puede se recibir información mediante la televisión o la radio. Donde la capacidad de comprensión en relación a los gobernantes que manejan sus destinos, es completamente nula.

Como crecer y evolucionar cuando el “santo grial de la alfabetización” está solo destinado a ciertas clases sociales y a los que poseen cierto color de piel. "Racismo, discriminación y miseria", esto es lo que se respira en Brasil y en distintas medidas en toda Sudamérica.

Todo esto es un cóctel de una inmensa capacidad destructiva, un generador de violencia que estimulado por el hambre, producto de la desocupación, transforma a millones de personas en seres sin aspiraciones, sin sueños, sin esperanza, solo con el ínfimo deseo de sobrevivir el día a día.

Tal vez sea reiterativo en el concepto, pero para reducir la delincuencia en países como Brasil y el resto de Sudamérica, se debería implementar a la brevedad un plan serio de alfabetización, que vaya de la mano con la lucha contra el hambre y la desocupación.

domingo, julio 02, 2006

La TV Contraataca


Es común entre docentes y padres, observar la preocupación acerca de la cantidad de tiempo que niños y jóvenes dedican a ver televisión. Esta reflexión gira en torno a la validez de la televisión como un recurso educativo audiovisual más.

Si analizamos las características de la programación televisiva, veremos que propone consumir más y más. Presenta, en general, un entretenimiento superficial, trivial y fácil, como así también temas demasiado violentos, orientados al escándalo.

Los noticieros, por ejemplo, tienden a informar exclusivamente acerca de tragedias, hechos violentos, delincuencia. Buscan impactar, desconociendo realidades que podrían transmitir valores vinculados con la solidaridad, el respecto al prójimo, la participación y el compromiso social. Son escasos los programas que informan acerca del arte, las ciencias, historia o el cuidado del medio ambiente.

El estilo a través del cual se muestra la información es a través de un bombardeo de imágenes que producen más distracción que concentración, impidiendo la posibilidad de pensar, reflexionar o comentar un tema en familia. La TV como medio masivo de comunicación debería tener por parte de alguna entidad de reconocida jerarquía y auditada por el Estado, una regulación y fiscalización seria, que garantice al menos en cierta medida la calidad en los contenidos de la programación. Evidentemente, aún se está muy lejos de alcanzar lo mencionado.

En conclusión, lo audiovisual podría funcionar como un agente disparador e implementarse como un recurso educativo más, en la medida en que la información se trabaje posteriormente en el aula con un propósito definido, de manera analítica, crítica y constructiva, dando lugar a la reflexión, la participación, el intercambio, el debate, la confrontación y la puesta en común de las opiniones de los alumnos.

Referencia: María Eugenia Di Luca, Televisión y educación. Un debate siempre actual.
Ver:
www.educared.org.ar