La Metodología del No Estudio
Las dificultades que suelen presentar los alumnos al ingresar al nivel universitario se relacionan con falta de organización, de concentración, dificultades de comprensión, rendimiento inferior al esperado, cuestiones vinculadas a su falta de hábitos de estudio. La experiencia docente y las consultas de los alumnos evidencian la importancia de rever el tema del método de estudio, desatendido, en líneas generales, en el nivel secundario. Cómo implementar un plan de trabajo, distribuir y programar horarios de estudio según el grado de complejidad de la asignatura, así como también, cómo definir estrategias de estudio que apunten a un aprendizaje eficaz y significativo, serían pautas a tener en cuenta a la hora de enfrentarse a las exigencias universitarias. La respuesta del estudiante universitario ya no depende de la presión de sus padres o del seguimiento del docente, dependerá de sus aptitudes, de su interés, de sus motivaciones, de la solidez de su proyecto universitario. Por tanto, implementar una metodología conciente y planificada le permitirá tomar las riendas de su carrera, evaluando y capitalizando sus errores y percibiendo sus progresos. El alumno que inicia su vida universitaria, desprovisto de herramientas adecuadas, suele creer que estudiar implica leer, cuando en realidad, la lectura es el primer paso de un proceso intelectual que, en la medida que se planifica, conduce a que el alumno incorpore la nueva información a su bagaje de conocimientos formando un todo estructurado y con sentido. Hay aprendizaje significativo cuando la nueva información puede relacionarse con lo que el alumno ya sabe. De este modo, el estudiante construye su propio conocimiento. Leer activamente, comprender, extraer las ideas principales y secundarias, formularse preguntas, asociar con conocimiento previos, valorar la nueva información y relacionarla con la futura profesión, expresarla con palabras propias, tomar apuntes en clase, esquematizar, resumir, realizar cuadros sinópticos, interrelacionar, jerarquizar e integrar los conceptos a través de mapas conceptuales serían algunas de las estrategias específicas que, implementadas con un propósito y concientemente, propiciarían un aprendizaje eficaz y provechoso. En síntesis, mejorar los hábitos de estudio conduciría al estudiante a superar la visión del estudio como una experiencia aburrida y frustrante, para descubrirlo como un proceso interesante y satisfactorio que le permitirá ir construyendo y consolidando su proyecto profesional.
Referencias: 1Clifford Morgan. James Deese. Como Estudiar, 1996 (Editorial Magisterio Español) - 2A. Ontoria. Mapas Conceptuales, Una técnica para aprender (Editorial Narcea).


1 Comentarios:
Me parece interesante el articulo dado que cuando desarrolle mis estudios universiatrios, no tenia una metodologia de estudio adecuada y tuve que tener un proceso de acomodacion en dicho contexto.
Publicar un comentario
<< Home