jueves, mayo 18, 2006

Título Universitario = $ XXX,XX

Hace dos años me tocó participar de una serie de charlas destinadas a los alumnos de quinto año de distintas escuelas secundarias, organizadas por el departamento de ingreso de una universidad privada de la ciudad de Buenos Aires, en el área específica de la carrera ingeniería en sistemas.
En ellas pude percibir que gran parte del alumnado tenía como preocupación primordial pseudo vocacional, el rédito económico a obtener al elegir determinada profesión, por sobre cualquier otro sentimiento o sensación de pertenencia hacia el área presentada. Por esto, surgieron preguntas tales como: ¿Qué tan redituable es el campo laboral de sistemas? ¿Cuánto cobra mensualmente un ingeniero o un analista de sistemas? ¿Cómo cotiza la - hora-hombre - de programación? Y otras preguntas similares apuntando a una suerte de cotización monetaria de la profesión.

A partir de aquí me pregunté si la vocación está transformándose en una variable más, casi secundaria, a la hora de elegir una carrera universitaria.
El tener afinidad con el área, el sentirse capaz en referencia al campo laboral a cubrir, el disfrutar de las tareas a realizar en el ámbito profesional, parecen opacarse cuando del otro lado de la balanza aparece, dotado de una fuerza incontenible, el vil metal.

No me parece mal que el estudiante vislumbre a través de su profesión un medio para vivir dignamente, lo cuál implica una seguridad económica al respecto. Lo preocupante es que solo las expectativas económicas, o por lo menos en mayor medida, motiven la elección de una carrera universitaria y delineen los perfiles de muchos futuros profesionales.

Los títulos no deberían ser un paquete accionario que cotice en bolsa, sino una certificación de capacidad e idoneidad en el desarrollo de una profesión que merezca el mayor de los respetos por parte de la sociedad en su conjunto.

2 Comentarios:

Blogger jorge ayaso dijo...

Yo opino que puede ocurrir también lo contrario, que el alumno pretenda elegir exclusivamente desde sus intereses e inclinaciones, desconociendo si su formación le va a permitir efectivamente obtener un sueldo digno.

10:34 AM  
Blogger Santino dijo...

Navegando su sitio me intereso su nota sobre el enfoque económico de los alumnos, le comento que, en mi vida académica me encontré permanentemente con ese tipo de análisis, ahora bien, sin animo de defender esa postura, muchas veces es entendible que las personas evalúen la inversión que realizarán en su carrera desde el punto de vista del costo beneficio, desde el tiempo invertido, las privaciones, y hasta el “”vil metal”.

Me pareció muy interesante el enfoque de los documentos, si le parece me interesaría enviarle escritos similares con el fin de colaborar en su espacio “Interferencias”.

Saludos cordiales

10:57 AM  

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